Sentado en ese banco te quemás como carbón, si ganás tocás el cielo, si perdés sos el bufón. Román maneja los hilos mirando desde el balcón, tomando un mate amargo buscando la solución. Le dieron salida al Sifón, ¡y ahí se va otro técnico más! La Boca llora en silencio y la Bombonera ya no tiembla mas.