Lyrics
De vacileo con el Doctor Papaya....
Aguacate, Aguacate!
Tamarindo!
Dicen que había un tipo que en mil novecientos setenta y dos, tocaba la lira pensando en la liga como un faldaquero de trovador. Estudió medicina con los jesuítas y al poco tiempo, él se salió. Marchó de ayudante hasta la clínica de un cirujano que le enseñó.
Entre los pechos de las muchachas, ganó prestigio y posición,
Y cambió las batas por caras corbatas adentrándose en el gran salón.
Con los viejos zorros
maestros del pacto y de la ascensión,
en cenas solemnes y rituales, brindaba extraño sin comprensión.
[Chorus]
Veía sombras detrás de los cuadros,
susurros ocultos en cada reunión,
juraban secretos mirando al vacío, en bodas de sangre, la aberrante unión.
[Chorus]
Pasaron los años, crecieron las cuentas,
Hizo fortuna en su alrededor,
hasta que una noche cerró la carpeta, huyendo del granjué, goá terrador.
Se instaló en Mallorca, concretamente en Cala d'Or, cambió hasta su nombre,
quemó documentos frente al mirador.
Compró una pista de tenis para olvidarse de la aberración, para pasar bolas con los que buscaban tan solo un poco de redención.
Y allí conoció siendo un niño, al ciudadano, de Manacor.
Viendo cómo le daban pócima mágica émeca ultra de ganador .
Fuera de combate, escribía memorias, el ínclito Doctor,
Y en el dos mil veinte volvió de repente,
como quien regresa, de una expedición.
Con una papaya bordada en su bata hartó del Corona -Timo apareció.
"Dóctor Papaya" no fue una venganza ni una psy-óp. Fue una jugada demoledora tras arruinarse por el Sars Cov dos.
[Chorus]
Y hablaba en el Tuister de hilos ocultos,
de un sitio invisible tras el telón,
jurando que iba a sacar todo el jugo a ese Gran Juego con un peón.
[Chorus]
Nadie sabía si era un profeta,
si era un cuentero o un fanfarrón,
Pero él guarda todo, en la secuencia de un cebador,
Y pronto ya vuelve, con su pecerreo y termó ciclador.