Era una tarde de un sol radiante cuando te conocí Entre un paisaje tan fascinante, estabas ahí Despampanante mi bella amante te vi sonreír Tú me miraste y en ese instante no se qué sentí.
Que poco a poco te fuiste metiendo en mi corazón Eras mi sueño eras mi alegría eras mi ilusión. Que poco a poco te fuiste metiendo en mi corazón Eras mi sueño eras mi alegría eras mi ilusión.
Y así como una flor en primavera, nació nuestro amor.
John Sánchez El eterno enamorado.
Era una tarde como esa tarde en que te conocí Y lo alucinante de aquel paisaje se tornó tan gris Tú me miraste mi bella amante y te alejaste de mí No me escuchaste y al instante, comenzó mi sufrir.
Y poco a poco saqué aquella espina que era mi aguijón Me hacía daño y era una tortura pensar en tu adios. Y poco a poco saqué aquella espina que era mi aguijón Me hacía daño y era una tortura pensar en tu adios.
Y así como una flor en otoño, murió nuestro amor.
Y poco a poco saqué aquella espina que era mi aguijón Me hacía daño y era una tortura pensar en tu adios. Y poco a poco saqué aquella espina que era mi aguijón Me hacía daño y era una tortura pensar en tu adios.
Y así, con el sol de la tarde; murió nuestro amor.