Lyrics
En su torre de mármol frío,
reina el eco de su poder,
todo brilla, todo es vacío,
nada aprende sin descender.
Dueña cree de cada estrella,
de los mapas y del saber,
pero el mundo, fuera de ella,
late vivo sin su querer.
Espejito, voz sin alma,
Libros llenos, letras muertas,
mapas mudos sin color,
sin perfumes ni las huertas,
sin el canto del amor.
Cree tenerlo todo en manos,
reino, ciencia y la verdad,
pero ignora lo cercano:
la simple felicidad.
Hay un mundo más allá
del cristal y el pedestal,
donde el alma al fin se da
sin temor a tropezar.
Baja, reina, de tu altura,
deja al viento acariciar,
que el saber sin la ternura
no ha aprendido a respirar.
Y en el bosque humilde y cierto,
donde el tiempo es un latir,
lo inalcanzable está abierto
para quien sepa vivir.