(Verso 1) Caminante que vas recorriendo calles solas de cualquier lugar, por las rutas que el alma va haciendo en el arte de errar y encontrar. Vas cargando un equipaje de sueños que quieren brotar.
(Pre-coro) Mente y cuerpo juegan su partida, el camino regala otra historia; como brisas de un tiempo de estío, se guardan las nuevas memorias como el agua descansa en el río.
(Estribillo / Coro) Tal vez, caminante, cuando hagas un alto busques inquieto en el renglón del ayer, aquel amor que te envolvió en su manto y el fuego que el tiempo no pudo vencer. La mente dirá que no tiene cordura, pero el corazón... el corazón no sabe perder.
(Verso 2) Sueños de mochila y candor, leñitas secas que avivan la llama, una luna mansa y su resplandor en la noche que huele a retama. Recordando los pasos de ayer, las huellas que el alma reclama.
(Puente) El destino le ofrece al coraje dibujar un lugar donde estar, el sitio exacto, el anclaje, donde el rocío se deje secar. Y al fin disfrutar... de lo que está por nacer.
(Estribillo Final) Tal vez, caminante, cuando hagas un alto busques inquieto en el renglón del ayer, aquel amor que te envolvió en su manto y el fuego que el tiempo no pudo vencer. La mente dirá que no tiene cordura, pero el corazón... el corazón no sabe perder.