Dices que somos amigos, que no quieres complicar, pero cuando tú me miras se me vuelve a acelerar. Yo fingiendo que no pasa, tú jugando a no mirar, y mi corazón en pausa esperando algo más.
Y aunque trato de olvidarte, tu sombra vuelve a aparecer. No sé cómo desatarme de lo que no pudo ser.
Porque yo te di mi alma y tú solo diste un “tal vez”. Me quedé atrapado en tu calma, tú volando sin querer. Y aunque grito al universo, solo escucho mi dolor… Es el eco de tu nombre rompiéndome la voz.
Dicen que el tiempo cura, pero el tuyo va al revés. Yo contando las estrellas, tú apagando mi fe. Y aunque intento ser valiente, tu recuerdo es un imán. Me devuelve al mismo sitio donde no te tengo ya.
Y aunque trato de olvidarte, tu sombra vuelve a aparecer. No sé cómo desatarme de lo que no pudo ser.
Porque yo te di mi alma y tú solo diste un “tal vez”. Me quedé atrapado en tu calma, tú volando sin querer. Y aunque grito al universo, solo escucho mi dolor… Es el eco de tu nombre rompiéndome la voz.
Quizá en otra vida, quizá en otro lugar, tú me quieras como yo te aprendí a amar. Pero hoy solo queda lo que nunca pasó… Y un silencio que me grita que esto se acabó.
Porque yo te di mi alma y tú solo diste un “tal vez”. Me quedé atrapado en tu calma, tú volando sin querer. Y aunque grito al universo, solo escucho mi dolor… Es el eco de tu nombre rompiéndome la voz.