Lyrics
Te voy a escribir una canción de amor,
una canción romántica.
No será una obra de Shakespeare,
no habrá Romeo y Julieta.
No serán Los Puentes de Madison,
ni estarán Francesca y Robert,
pero sí vas a estar vos,
dibujando con tu imagen las letras
de esta dulce canción.
No sé si viste Casablanca,
"pero siempre nos quedará París".
Y serás el emotivo susurro
de Wendy: "no crezcas, Peter Pan".
Así, con esa mezcla de nostalgia
y deseo que no aprendió a mentir,
empieza esta historia que nunca pidió permiso,
pero igual quiso existir.
Te vi, y en tus labios se dibujó una sonrisa
que parecía un poema sin hablar.
Te busqué, y en el destello de tus ojos
me encontré con el azul del Pacífico Sur.
Te escribí, y el tiempo se frenó,
no había apuros, no había ruido,
solo estabas vos.
Y yo quedé ahí, suspendido.
Te creí fantasiando un “te quiero”
dentro de mi imaginación.
Te saludé en mil versiones,
inventando tu reacción.
Entré solo a tu consultorio
sin razón, sin permiso, sin explicación.
Y me dijiste: "la mejor con vos…
pero no quiero confusión".
Y sigo ahí, quieto en el lugar
donde tu mirada me dejó,
pateando sueños al arco
que nunca se cerró.
Porque vos entraste un día y dijiste:
"el partido aún no se terminó".
Y yo sigo en la cancha del deseo,
con fuego esperanzador,
buscándote en mi voz.
Y aunque el mundo gire tarde,
y aunque el miedo a veces gane,
hay un eco que quedó en mi pecho
de lo que nunca se explica.
No sé si esto es destino,
o si solo fue tu magia,
pero te juro que ese instante
todavía me ilumina.
Y sigo ahí, quieto en el lugar
donde tu mirada me dejó,
pateando sueños al arco
que nunca se cerró.
Porque vos entraste un día y dijiste:
"el partido aún no se terminó".
Y yo sigo en la cancha del deseo,
con fuego esperanzador,
buscándote en mi voz.
Y si alguna vez volvés,
te prometo lo que soy.
No me guardo melodías.
Te las canto… hoy.