En el recuerdo de tu alma yo me pierdo, es que vivo perdido sin tu orgullo, de quererte tanto ya estoy ciego, no recuerdas que antes era tu seguro. Cuando paso por tu lado ni te acuerdas, recostada tu cabeza en la almohada que conmigo despertabas cada día, en mis brazos muy contenta siempre estabas, como la brisa fresca que entra en mi ventana. Hoy que te he perdido, duele mucho recordar, que estuviste en mis brazos, y en mi dulce hogar.