Los ojos se enrojecen la espalda está arqueada el perro entra ladrando tu bajas la mirada te lo he dicho mil veces tu eres mi empleada y sigues tecleando por respuesta la callada encima del mantel sobras de un vaso usado un rastro de aquel que te ha ninguneado levanta la cabeza y miralo sin prisa de par en par la puerta que airee en una brisa fresca! Está habitación se lleve to a la mierda dibuja una sonrisa y enseña el corazon