歌詞
En la brisa susurra, un viento sin fin,
En el silencio habla, nos guía al confín,
Es un fuego que arde, y nunca se apaga,
Un amigo constante, en la noche y la alborada.
Espíritu Santo, ven a habitar,
Tu presencia divina nos hace soñar,
Con tu luz y tu amor nos iluminas,
Eres nuestro faro en cada esquina