歌詞
Mis días son grises, pensando en su risa,
mientras su cariño en otros brazos se desliza,
trato de ignorarlo, pero me es imposible,
el dolor en mi pecho es casi indescriptible.
La veo sonreír, y me quema el alma,
quisiera ser yo quien le dé la calma,
pero la realidad es dura y cruel,
mi corazón llora en un silencio fiel.
Cada noche sueño con un "quizá",
pero al despertar, todo sigue igual,
a ella la quiero con todo mi ser,
pero la verdad es que me tengo que esconder.
Camino perdido en este laberinto,
donde sus pasos son mi único instinto,
y aunque sé que su amor es ajeno,
sigo deseando un destino menos terreno.
Mis amigos me dicen que debo seguir,
pero cómo explicarle al corazón a dónde ir,
si cada latido repite su nombre,
y mi alma de pena se vuelve más pobre.
Es injusto amar y no ser correspondido,
soñar con un beso que nunca ha existido,
y aunque intente olvidarla, no puedo mentir,
es ella quien me hace reír y sufrir.
A veces pienso en decirle la verdad,
pero el miedo me paraliza, no hay oportunidad,
prefiero su amistad que perderla por completo,
aunque eso signifique vivir en secreto.
Tal vez algún día las cosas cambien,
y nuestros caminos se crucen en un instante,
pero mientras tanto, seguiré esperando,
con la esperanza de que el tiempo esté a mi mando.
Y si no es para mí, acepto el destino,
aunque mi corazón quede en un torbellino,
porque amar es más que poseer o tener,
es desear la felicidad de quien te hace querer.