歌詞
Tu, que quizá me escuchas, ¿estarás pensando lo mismo que yo?
Éramos chamacos, pero en nuestra sangre nacía el amor
Sólo tu existías en mis pensamientos,
Catorce o quince años quizá,
Tú en primero, yo en segundo, y en tus dos ojos de aceitunas,
Se reflejaba mi luz de loco soñador.
Cuando las clases terminaban, ahí estaba yo esperándote,
Y en la bicicleta de mi tío empático, apretando mi cintura
corríamos por la calle principal, al llegar a tu casa,
no me dabas un beso, pero un apretón extra en mi cintura
era la promesa en silencio de un mañana mejor y soñador,
aún sentía el roce de tu cuerpo, el viento y tu pelo,
tu pelo y el viento en mi cara, y como un loco gritando tu nombre
corría a devolver la bicicleta.
De noche, de tu casa al cine, agarrados de la mano,
Qué sensación, te sentía mía y tú así me lo hiciste creer
Ya cuando las luces se apagaron, mis piernas temblaban
Y pude sentir tu aliento tan cerca de mi boca
Y temeroso por romper el encanto no te besé.
No había malicia, éramos dos chamacos despertando al amor…
Ahhhh ¡Cuánto tiempo ha pasado! Y hoy te veo, a lo lejos,
mientras escuchas esta canción.
Tal vez olvidaste, tal vez lo recuerdes, pero sabes…
Que este canto es por ti, nuestro primer amor
¡Han pasado tantos años! Cada quien, por su lado,
Respetable señora, madre y abuela; yo señor, padre y abuelo
Y en silencio mi pregunta vuela
¿Olvidaste que juntos iniciamos al amor?
¿Olvidaste que tú de 14 y yo 15 nuestra sangre hervía al primer amor?
Y a pesar de eso…nunca te besé
No me preguntes, porque ni yo mismo lo sé.
Sé que me escuchas, he visto tus ojos brillar,
Éramos unos chamacos que juntos iniciamos al amor.