歌詞
Voy a contarles la historia
que merece ser cantada,
de Santiago Papasquiaro
sale esta huella marcada,
es la de Amanda y Eduardo
amor que nunca se acaba.
A finales de los noventa
en un baile se encontraron,
entre música y miradas
sus destinos se cruzaron,
un beso quedó en el aire
y después se separaron.
El tiempo siguió su rumbo
cada quien por su camino,
pero lo que es verdadero
no lo borra el destino,
cuando el amor es del alma
siempre vuelve al destino.
Lalo, es un hombre sencillo,
con carácter de ranchero,
Amanda, es puro carisma,
mujer bella y con fuego en corazon.
Él se fue a Estados Unidos
así lo llevó el destino,
ella en Monterrey brillaba
fuerte y abriendo camino,
pero el destino paciente
otra vez los reclamaba.
Lalo la volvió a encontrar
con palabras y verdad,
no fue juego ni promesa
fue amor de realidad,
hoy se aman sin condiciones
sin dudas y sin mitad.
Dicen que el tiempo sabía
lo que el corazón sentía,
ellos dos estaban hechos
para encontrarse algún día,
por eso este amor no muere
es más fuerte cada día.
Pronto estarán ya juntos,
que les quede en la memoria,
Que lo sepa Santiago y el mundo,
Amanda y Lalo,
ya escriben su propia historia.