El que habita al abrigo del Altísimo Morará bajo la sombra del Omnipotente.2 Diré yo a Jehová: Esperanza mía, y castillo mío; Mi Dios, en quien confiaré.3 Él te librará del lazo del cazador, De la peste destructora.4 Con sus plumas te cubrirá, Y debajo de sus alas estarás seguro; Escudo y adarga es su verdad.5 No temerás el terror nocturno, Ni saeta que vuele de día,6 Ni pestilencia que ande en oscuridad, Ni mortandad que en medio del día destruya.7 Caerán a tu lado mil, Y diez mil a tu diestra; Mas a ti no llegará.8 Ciertamente con tus ojos mirarás Y verás la recompensa de los impíos.9 Porque has puesto a Jehová, que es mi esperanza, Al Altísimo por tu habitación,10 No te sobrevendrá mal, Ni plaga tocará tu morada.11 Pues a sus ángeles mandará acerca de ti, Que te guarden en todos tus caminos.12 En las manos te llevarán, Para que tu pie no tropiece en piedra.13 Sobre el león y el áspid pisarás; Hollarás al cachorro del león y al dragón.14 Por cuanto en mí ha puesto su amor, yo también lo libraré; Le pondré en alto, por cuanto ha conocido mi nombre.15 Me invocará, y yo le responderé; Con él estaré yo en la angustia; Lo libraré y le glorificaré.16 Lo saciaré de larga vida, Y le mostraré mi salvación.