歌詞
Allá en la parroquia, tan llena de amor,
pasaron pastores con gran devoción.
Primero fue Hernán, que nos vino a guiar,
con su fe tan fuerte, nos enseñó a orar.
Luego Franchesco, con gran corazón,
y con su sonrisa, trajo bendición.
Benjamin llegó, con su voz de paz,
y Federico siempre, supo aconsejar.
¡Ay sí, ay no!, en la parroquia hay unión,
pastores que en la historia,
nos dieron conversión.
¡Ay sí, ay no!, juntos en comunión,
con María en el alma,
seguimos la misión.
Padre Juan también, dejó su calor,
y Samuel con fuerza, nos dio su fervor.
Eduardo hoy guía, con fe sin dudar,
y con su palabra, nos hace soñar.
Pablo, el vicario, tan querido es,
con sabiduría, nos brinda su fe.
Y entre flores bellas, y en la liturgía,
grupos que celebran, ¡la vida de María!
¡Ay sí, ay no!, la fe nos hace andar,
las misas que reúnen
en cada despertar.
¡Ay sí, ay no!, todos con devoción,
en las flores y el canto
se ve el corazón.
Las diez y media tienen su grupo fiel,
las doce del día, ¡cantan con nivel!,
a las siete y media, con alma y razón,
todos los coros alzan su canción.
Entre feligreses hay buena amistad,
la fe nos anima a la santidad,
y en las pastorales, con fuerza y fervor,
vamos construyendo el reino del Señor.
¡Ay sí, ay no!, la parroquia es hogar,
todos somos hermanos,
en Cristo sin parar.
¡Ay sí, ay no!, con flores y oración,
seguimos adelante,
¡con fe en el corazón!
Párrocos y coros, pastorales y comunidad,
juntos en la fe, ¡logramos unidad!