Llegaste un 7 de abril para transformarlo todo y hoy te vemos convertida en nuestra princesa. Te amamos por lo que eres, por tu humildad y por esa chispa de inpetud que te define. Sigue soñando, sigue creando tu propia melodía y no dejes de ponerle 'cositas' nuevas a la canción de tu vida: Notas de valentía para enfrentar los desafíos. Acordes de alegría para contagiar a los que te rodean. Y una letra escrita con amor, que hable de tus sueños y de tu esencia única. ¡Sé muy feliz, hija! Camina con paso firme, y cuando te canses, recuerda que siempre puedes volver a los brazos de quienes te amamos sin medida. Tus papis