Testi
Inclusive en la vejez subimos montañas,
con pasos que desafían el tiempo y el frío.
Nuestra fuerza es un fuego que nunca se apaga,
unidos en la cumbre, celebramos el brillo.
Somos viento y roca, somos alma y camino,
con risas que resuenan en valles y senderos.
Cada cima conquistada es un sueño divino,
que nos une, nos eleva, quebrando los miedos.
En cada lucha ardua, en cada paso dado,
brilla la luz valiente que nos lleva adelante.
CIMA es más que un club, es un hogar sagrado,
donde la alegría crece constante y vibrante.
Miramos siempre alto, al horizonte claro,
la cima es nuestro canto, la vida, nuestra danza.
Con el corazón alegre y un espíritu raro,
seguimos ascendiendo, en eterna esperanza.