Testi
Un día helado de invierno amaneció,
Pero Emilia, con su tío, no se desanimó.
Se fueron juntos a tomar la once,
Donde el calor del hogar siempre se pronunce.
Un pancito calentito, con mantequilla untado,
Era justo lo que Emilia había deseado.
Pero lo mejor estaba por llegar,
¡Una alcachofa verde se puso a probar!
El tío Michel le enseñó a deshojar,
Y Emilia, curiosa, se puso a intentar.
Hoja por hoja, con paciencia y amor,
Descubrió en el corazón un sabor mayor.
A pesar del frío, la risa no faltó,
"¡Qué rica es la alcachofa!", Emilia exclamó.
Y así terminó la tarde, con gran diversión,
Esperando la próxima, con gran emoción.