Testi
La llamaban flor de oro,
por su manera de ser.
Entre mujer liberada,
trapecista de las sábanas.
Cada noche de fiesta,
se acostaba cuando la orquesta ya estaba en casa.
Tarde o temprano la gracia,
viene a buscar su pasta.
Tampoco soy un Don Juan,
pero me gusta pensar,
que de todos los que conoció,
no fue otro… Fui yo.
Quien le quitó la máscara de enamorada clásica.
Quiso vivir de suyo,
que en realidad no era la profesión adecuada,
o la que ella pensaba,
la gente la apreciaba de noche,
para, por el día,
irse a dormir con una mujer más tranquila.
Cuando te crees la reina,
con corona de McDonald’s,
esa que perdió su gracia,
sustituida por otra,
tal vez, vete a saber, más mona o menos dolorosa.
Tarde o temprano la gracia,
viene a buscar su pasta.
Tampoco soy un Don Juan,
pero me gusta pensar,
que de todos los que conoció,
no fue otro… Fui yo.
Quien le quitó la máscara de enamorada clásica.
Ayer te vi por la calle,
quise parar y saludarte.
En realidad, era una excusa,
para decirte preciosa,
la gente brillante, ya se ha ido a sus cosas.