Testi
En la Náutica de Tampico,
donde el mar nos enseñó a vivir,
entre bardeadas de comida,
hicimos amigos a morir.
Arádillas, sin miedo a la muerte,
su leyenda nos hace volar,
con su coraje y su fuerza,
en cada puerto lo recordarán.
Rojas Villegas, el “0 aciertos”,
con Bebote, dupla sin igual,
aunque nunca se bañaba,
sus vueltas eran de admirar.
Ponce, con su gran ego,
buen camarada de verdad,
resolviendo cada cosa,
su lealtad es su cualidad.
Y Cuyo, “0 comisiones”,
con sus pollos llegó a coronar,
en la lucha y en la vida,
nadie lo puede igualar.
Rangel, su amor lo dejó,
por un colombiano se fue,
pero él sigue adelante,
con fuerza y sin retroceder.
En la Náutica de Tampico,
donde el mar nos enseñó a vivir,
entre bardeadas de comida,
hicimos amigos a morir.
Y arriba los putos,
en la Náutica sin igual,
marineros con orgullo,
navegando siempre al mar.
En Tampico se forjan marinos,
valientes y con gran destreza,
recordamos a los grandes hombres,
que dejaron su huella y grandeza.
En la Escuela Náutica Mercante,
la tradición sigue viva,
navegamos con honor y orgullo,
en cada puerto, en cada vida.