Testi
Del puño de amigos...
Gastón Ureta Muñoz, Ciudad de Tunuyán.
-Ocaso de amor-
Tal como mueren las hojas en otoño,
así murió lo que alguna vez llamamos amor,
se fue desvaneciendo,
soltó la rama que alimentaba la pasión,
entonces fue cayendo,
como las hojas al tocar el suelo,
y ahí quedan, secándose al sol.
Vivir y caminar junto a ella
era un sueño alcanzado.
Tenerla a mi lado me hacía volar,
caminar sobre nubes,
nada parecía empañar lo que vivíamos.
Los astros brillaban
iluminando lo que crecía...
Pues era amor puro y sincero ,
que brotaba y comenzaba a crecer,
como el verde de la esperanza
que cubre la tierra en primavera...
Un octubre lleno de vida floreció,
y Dios irradió nuestras almas para siempre,
uniendo y dándole todo el color
de tan hermosa y alegre estación.
Puro y propio fue aquel sentimiento
y llenó mi vida en marzo,
pero murió lentamente,
el otoño lo llevó
como al follaje en los árboles.
La pena en abril llegó,
experimenté en mi piel,
la tristeza de la caída,
sufriendo el frío
y las largas noches sin su calor.
¿Dónde quedó la mujer que cautivó mi ser?
¿Dónde está?
La mujer que amé,
a la que me entregué... se marchó.