Lo conocen al muchacho como chefcito Se llama Pablo Figueroa Su vida fue difícil no le estoy echando flores Paso hambre como mucho, pero salió como poco, le toco comer de la calle. Ahora está protegido y bendecido por su padrino Martin Quien le brindó la mano y no lo a dejado caen en ningún momento El joven se siente agradecido con el padrino y su madrina, quien le abrieron las puerta en la religión yoruba Gracias padrino y madrina por no dejarme caer, atentamente el chefcito