Paroles
En un pueblo humilde, nació Bernardo Ismael,
trabajaba duro, sin miedo al laurel.
Se fue pa' Gabacho, buscando su suerte,
con sueños de oro, y el alma fuerte.
En tierras lejanas, sudaba jornadas,
con manos curtidas, sin perder esperanzas.
De sol a sol, forjó su destino,
luchando sin tregua, con fe y con tino.
Bernardo Ismael, con su corazón,
conquistó fortuna, en tierra extranjera.
De pobre jornalero, a hombre de empresa,
con su tesón y su astucia, alcanzó su estrella.
Hoy su nombre resuena, en cada rincón,
ejemplo de esfuerzo y determinación.
Bernardo Ismael, símbolo de éxito,
que desde el Gabacho, triunfó y fue bendito.
Que su historia perdure, como un canto inmortal,
de aquel hombre valiente, que supo luchar.
Bernardo Ismael, pobre y trabajador,
conquistó el mundo, con su sueño y su honor.
Así queda la historia, de Bernardo Ismael,
que de la nada, hizo su propio laurel.
En el Gabacho dejó su huella,
un héroe anónimo, que la vida sella.