Paroles
# ADRY, LA HUELLA DE LA FELICIDAD
**[INTRO – HABLADO / AMBIENTE DE FIESTA]**
Hoy no estamos celebrando solamente un cumpleaños…
Hoy celebramos una vida.
Una mujer que nació en Galeras,
en esa tierra colorada,
en esa tierra de cuadros vivos,
donde la alegría también se lleva en la sangre.
Un 12 de septiembre llegó al mundo
una niña que un día crecería
para convertirse en mujer,
en madre,
en esposa,
en hija,
en amiga,
en familia…
Y aunque de pequeña pensaba:
“¿Por qué me cuidan tanto?
¿Por qué no me dejan volar?”
La vida le enseñó la respuesta…
No era una jaula.
Era amor.
Era preparación.
Era una familia diciéndole en silencio:
“Algún día vas a necesitar alas…
y nosotros queremos que sepas volar.”
Esta es tu historia, Adry.
La Monpri.
¡Y hoy se celebra la vida!
**[ENTRA EL RITMO – TECNO MERENGUE]**
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**[VERSO 1]**
Naciste en Galeras, tierra colorada,
con sueños pequeños y el alma dorada,
desde niña llevabas un brillo especial,
una forma sincera de hablar y mirar.
Franca y directa, sin miedo a decir,
lo que está en el alma, lo sabes sentir,
con esa sonrisa que nadie olvidó,
y esos ojos brillando porque Dios te creó.
Tal vez muchas veces quisiste escapar,
querías tus alas, querías volar,
pero detrás de aquellos “no puedes todavía”
había unos padres cuidando tu vida.
Tu madre Judith, corazón de mujer,
que daría su vida por verte crecer,
tu nombre en su mente, su amor cada día,
queriendo que Adry encontrara alegría.
Y José Salomón, de pocas palabras,
de esos padres que enseñan sin tantas palabras,
corrigiendo caminos, mostrando valor,
a su manera diciendo: “Te quiero, mi amor”.
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**[PRE-CORO]**
Y la vida pasó…
Y empezaste a entender…
Que aquello que un día
no podías comprender,
era amor disfrazado
de preocupación,
era una familia
formando tu corazón.
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**[CORO – FUERTE, PEGAJOSO]**
**¡Adry, Adry, la Monpri!**
Hoy venimos todos a celebrar,
**¡Adry, Adry, la Monpri!**
Una mujer que aprendió a luchar.
Con una sonrisa que sabe iluminar,
con una alegría difícil de igualar,
**¡Adry, Adry, la Monpri!**
Tu vida dejó una huella de felicidad.
¡Que viva Adry!
¡Que viva la vida!
¡Que viva esa mujer
que nunca se rindió!
¡Que viva Adry!
¡Que viva la familia!
¡Y que Dios bendiga
todo lo que construyó!
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**[VERSO 2]**
La vida te enseñó que ganarse el pan
es levantarse y volver a empezar,
que los sueños cuestan, que hay que caminar,
que nadie en la vida te puede regalar
la fuerza que nace cuando hay que luchar.
Y fueron los años formando tu ser,
te hicieron más fuerte, te hicieron crecer,
te dieron valores, amor y humildad,
transparencia, entrega y sinceridad.
Aprendiste que nadie nació preparado,
que ser madre también se aprende a diario,
que no existen libros que puedan decir
cómo ser esa madre que quieres construir.
Y llegaron tres regalos
que cambiaron tu historia:
José Gilberto,
Jesús David
y Julián…
Tres bendiciones,
tres pedacitos de vida,
tres razones para seguir,
tres nombres que viven
dentro de tu corazón.