Paroles
(Intro - Sonido de teclas de piano y un golpe seco de tumbadora)
(Hablando rítmicamente o scat)
La Haba-na... New York... El mismo son...
Un viaje de ida... y de vuelta al tambor.
(Verso 1)
En los años cuarenta el son empezó a viajar,
Mario Bauzá sentó las bases frente al mar.
Big band sonando, la clave lo va a cruzar,
Con "Tanga" el latin jazz se empieza a cocinar.
Era un puente de bronce y de inspiración,
Del malecón al frío asfalto de aquel salón.
(Pre-Coro)
Pero el espíritu pedía más verdad,
Chano Pozo llegó con su electricidad.
(Coro - Sube la intensidad, metales brillantes)
¡Suena el bongó, cruza el huracán!
De La Habana a New York, Manteca y Tin Tin Deo.
Es el ritual que no se va a callar,
Dizzy sopla y la calle se pone a temblar.
(Verso 2)
Llegaron los setenta, el trueno de la Descarga,
Y el piano de Chucho Valdés que el aire amarga.
Se funda Irakere, se rompe el cascarón,
Se cubaniza el género sin pedir perdón.
Ya no es un préstamo, es sangre de verdad,
Los tambores Batá se toman la ciudad.
(Puente - Ritmo roto, percusión afrocubana, cánticos)
(Solo de tambor Batá)
¡Oye! Cánticos rituales en medio del swing,
La improvisación moderna que se pone a rugir.
No es fusión de laboratorio, es pura identidad,
La raíz negra floreciendo en la modernidad.
(Coro Final - Apoteósico)
¡Suena el bongó, cruza el huracán!
De La Habana a New York, Manteca y Tin Tin Deo.
Ese vuelo eterno que abrió Chano y Bauzá,
¡Que lo diga Irakere! ¡Esto es Jazz Cubano de verdad!
(Outro - Desvanecimiento de piano de Chucho Valdés)
Vuelo de ida... (golpe de clave)
Y vuelta... (chasquido)
Al son.