No hay deshuso en tus besos Si quien los da eres tú Si quien los recibe soy yo Besos, de inmaculada procedencia Lo que siento, yo Abrigo, candor, limerencia Al sentir tus labios apoyados Sobre mi gran dolor Ayer tuve Despreocupadamente un desmayo Al pensar que soy apenas Un hombre de vidrio Tan frágil por tu besos Tan sensible por el tacto No sé hasta que punto llegaría Por tan solo uno Mataría, robaría, enloquecería Haría las cosas más ignominiosas Incluso las más dulces Las más crueles Con el júbilo de tenerte En mi velero está Aquella tarde de marea En que mi proa acalló En la suave arena De una isla remota Llevado por lo encantos De las sirenas y los astros siderales De tus labios en corazón y tus dientes en albura Dime, ¿qué sería acaso yo sin ellos? Lo que sería un niño sin su juguete Una madre sin su hijo Un hombre sin su patria Y cuando llegue el momento Me fundiré en uno contigo A través del fino contacto Y si ardiese en llamas por ello Lo haría con el gusto De hacerlo por tus besos Llegará el día En que me debas tantos Que ni en mil años podrías reponerlos Pero yo, Quiero que, Vayas poquito a poquito Pagando los intereses Y así tener la excusa De querer besarte