Paroles
El Camino de Benjamín
Nacido allá en Patitas, un ranchito de honor,
Benjamín Monrroy creció bajo el rayo del sol.
Sembrando el maíz, la calabaza y el frijol,
con la canasta al hombro en tiempos de la función;
la pisca era su vida, su trabajo y su pasión.
Montado en su caballo se le miraba pasar,
con rumbo hacia La Rosa, su sitio más especial.
Entre amigos y tragos, las penas sabía olvidar,
en las fiestas de los ranchos no podía faltar,
disfrutando de la vida antes de irse a navegar.
Pero el sueño de progreso lo obligó a caminar,
cruzó para "el otro lado" queriendo mejorar.
Buscando un buen futuro, la frontera fue a saltar,
dejando atrás su tierra, su cielo y su hogar,
con la fe por delante para poder triunfar.
Aunque el norte le ha dado lo que un día fue a buscar,
el corazón le aprieta cuando empieza a recordar.
A sus padres queridos siempre suele añorar,
pues no hay dinero en el mundo que pueda pagar,
el abrazo de un viejo que se quiere visitar.
Extraña las veredas y el aire de su nación,
pasar las navidades en su humilde dirección.
Estar con su familia, su mayor ilusión,
sentarse a la mesa, disfrutar la reunión,
y sentir que en su rancho late su corazón.
Sigue firme en la lucha, trabajando sin cesar,
pero el hijo de Patitas nunca se va a olvidar.
De la tierra de Jalisco que lo vio despegar,
un saludo a Benjamín que ya pronto ha de regresar,
a su rancho y su gente que lo saben esperar.