Una princesa un día Me visitó en mí hogar Traía guarura un niño Tremendo y saltarín, El apagador es cierto Nunca lo pude encontrar Traía pila pa' tres días No se parecía cansar.
Intenté de tantas formas Para poderlo agotar Le dí dulces por montones Pan, refresco y mazapán Un traguito de clamato Y un suculento pan, Le preste varios juguetes Pero nunca se cansó.
Parecía un remolino No tenía terminación Las horas seguían pasando Al niño no le importó Tuvimos que ser discretos Todo tan pronto pasó Niño inquieto hoy lo recuerdo Y me hace sonreír Apagaste el fuego intenso Que pensé iba a venir.