Paroles
Pasajeros del desastre de las naves,
que se ahogan cuando no llega el desastre.
No hay peor poesía,
que la que se calla,
Las miradas nos castigan con reproches.
Porque somos la vergüenza de la noche,
Nos dimos cuenta aquel día
que vino la policía.
Una mierda de gente,
de la que te alejas,
no te pongas digno y baja las orejas.
Quise crecer y hacerme viejo sin saber,
que los amigos no son eternos,
ahora lo sé,
ni las calles mojadas abrigan almas,
ni volver a casa te salva de no ser un paria.
Pasajera de las cosas que me ocultas,
has mirado en la libreta de las cuentas,
no te gusta la gracia,
prima de aquella otra que te traía flores,
por verlas secar en los jarrones.
Ya no esperas que la película acabe,
ya sabes que el chico no ha venido para quedarse,
de todo lo aprendido,
convertido en odio,
me dejas solo en el rincón de los despojos.
Quisiste crecer a lado de un amor eterno,
Sintiendo la magia que florecía en aquellos cuentos.
Que de pequeña leías,
porque nadie te decía,
que la bruja… en realidad… era la amada.
Me has echado de las cuentas de tu vida,
no recuerdo la última vez que ya no me mentías,
con fingida nobleza,
Heredero de nada,
he conseguido por lo menos un aplazamiento de mi ejecución,
por lo visto no valgo para morir,
por cobarde e inseguro.
Esto lo digo más por dar pena que porque lo sienta.
He recibido los papeles del divorcio,
te dije que escribiría,
sé, que me quieres,
no te humilles,
¿eres feliz?
nadie me hace llorar.
Y este adiós no disimula un hasta nunca jamás.