Paroles
El calor no mataba en verano,
cuando mi preocupación era un parque y una bolsa de golosinas,
entonces no lo sabía, desconocía la vida.
Nada de mujeres trasnochadas
queriendo ser famosas por nada,
Sin alcohol entre las venas y el dolor
algo que le pasa a los demás
sin llamar la atención, sin mentar a mi dios.
Con los ojos alegres…
Recuerdo con cariño,
ese particular,
el mañana es mañana,
y hoy juego con la arena,
pese a no tener ni mar, ni playa.
Ahora todo es distinto,
soy el pecado de mis propios instintos,
reniego de haberme querido, y siendo peor marido que novio,
colecciono noches de fiesta,
con mujeres livianas
que se venden por una raya.
Desde un monte de excesos quise marcharme,
pero no era mi tiempo y me cortaron el viaje.
Me dejaron los amigos,
me voy cruel, me volví esquivo.
El destino se empeñó en destrozar lo bueno de mi vida.
Una suerte de partida me ofreció un cigarro,
guapa de serie y pelo largo.
Volvimos a empezar con una sonrisa
y el recuerdo de mi parque,
a sabiendas,
de que no va a funcionar.