[Intro] Del polvo y la tierra surgió la prisión perfecta, que me contiene, cautivo, en cada insignificante y minúsculo hueso hasta la carne, infecta que los cubre y protege con diligencia. ¿Debo procurar mi avatar o destruirlo? [I] Su diseño impoluto me obliga a repararlo perseguir el sustento, cazando esperar el alivio, sembrando perpetuar el castigo, ingiriendo. [II] Y mientras parado sobre el pasto con los pies descubiertos, cual raíces sirvo al señor propagando mi prole interminablemente, eones tras eones estoy harto. [Estribillo] Que despierte por fin el violento motín que el billón de muertos sea para el padre una tragedia inigualable y para nosotros un valioso botín. [III] No es hasta que en una abyecta visión del ser incognoscible descubro que tras el velo de la ilusión y el muro existe solo una misión. [Estribillo] Que despierte por fin el violento motín que el billón de muertos sea para el padre una tragedia inigualable y para nosotros un valioso botín. [IV] Acabar con el hacedor maldito y su obra tan desprovista de belleza y sentido más allá de ser un criadero o un nido, un corral de engorda donde los cerdos aguardan. [Outro] Que despierte por fin el violento motín que el billón de muertos sea para el padre una tragedia inigualable y para nosotros un valioso botín.