Paroles
En un mundo consumido por las sombras, el veneno de la contaminación, se traga nuestro mañana. La degeneración, un tema siniestro, la humanidad se marchita, una pesadilla obscena.
(Pre-Estribillo) Los bosques caen, un grito silencioso, Mientras las bestias de hormigón devoran el verde. Estallan guerras, ecos de desesperación, La tierra, un lienzo, contaminado y desnudo.
(Estribillo) La danza despiadada de la deforestación, Un réquiem por la última oportunidad de la naturaleza. Bajo los cielos, un aliento tóxico, En esta sinfonía de metal, el himno de la muerte.
(Verso 2) Los ríos sangran con lágrimas envenenadas, El suelo, un cementerio de años olvidados. Las máquinas avanzan, implacables y frías, mientras la historia de destrucción se desarrolla sin prisas.
(Pre-Estribillo) Los bosques caen, un grito silencioso, Mientras las bestias de hormigón devoran el verde. Estallan guerras, ecos de desesperación, La tierra, un lienzo, contaminado y desnudo.
(Estribillo) La danza despiadada de la deforestación, Un réquiem por la última oportunidad de la naturaleza. Bajo los cielos, un aliento tóxico, En esta sinfonía de metal, el himno de la muerte.
(Puente) Gritos de la naturaleza, ahogados en el caos, Raíces de la vida enredadas en la pérdida. Trueno metálico, un canto fúnebre en el aire, Sea testigo de la desaparición, si se atreve.
(Solo de guitarra)
(Verso 3) En este páramo, ecos de lucha, Una sinfonía de decadencia, la banda sonora de la vida. El destino de la humanidad, grabado en la desesperación, una saga de death metal, un mundo irreparable.
(Pre-Estribillo) Los bosques caen, un grito silencioso, Mientras las bestias de hormigón devoran el verde. Estallan guerras, ecos de desesperación, La tierra, un lienzo, contaminado y desnudo.
(Estribillo) La danza despiadada de la deforestación, Un réquiem por la última oportunidad de la naturaleza. Bajo los cielos, un aliento tóxico, En esta sinfonía de metal, el himno de la muerte.
(Outro) Mientras resuena el acorde final, un planeta en dolor, un réquiem por la Tierra, bajo la lluvia ácida. Que esta canción sirva como una súplica terrible, Por un mundo renacido, de las cenizas liberadas.