Letra
Una noche oscura en la prisión,
Mi alma perdida en la desesperación,
El tiempo pasaba, sin rumbo, sin voz,
Hasta que abrí la Biblia, buscando a Dios.En esas páginas, encontré tu paz,
Romanos 10:9, me diste la verdad.
Si confiesas con tu boca, tu fe en el Señor,
Serás salvado, sentirás su amor.Yo quería salir, desesperado por huir,
Pero algo en mí me hizo resistir.
Sentí tu susurro, tu voluntad hablar,
No es mi camino, Señor, es el tuyo en verdad.Fue en ese momento que te llamé,
En medio del silencio, mi voz levanté.
Sentí tu poder, tu Espíritu en mí,
Rompiste mis cadenas, me hiciste vivir.Las puertas se abrieron, ya no soy igual,
Tu gracia me alcanzó, me hizo libre al final.
Ahora camino en tu luz, sin temor,
Porque tú, Señor, eres mi Redentor.Quiero contarle al mundo de tu gran poder,
De cómo en la cárcel te pude conocer.
Tú cambiaste mi vida, me diste un lugar,
Y ahora te sirvo, en libertad total.Sé que no es mi voluntad, sino la tuya, Señor,
Que guía mis pasos con firmeza y amor.
Por siempre confiaré en tu perfecto plan,
Porque en ti encontré mi esperanza y paz.