Una lágrima bajó por tu mejilla, llevando nuestro adiós, buscando aquel beso que se quedó en tus labios cuando se fue el amor. Tus ojos tenían la luz del atardecer, y yo, desde lejos, aprendía a perderte sin dejarte de querer.
Lágrima, lágrima, ¿por qué vuelves a mí? Si ya le dije al alma que tenía que olvidarte. Lágrima, lágrima, déjame recordar ese beso que todavía me vuelve a enamorar.
Hay besos que se quedan viviendo en la piel, hay amores que parten y regresan después. Y mientras tú llorabas, también lloraba yo; dos lágrimas buscando el mismo corazón.
Lágrima, lágrima, ¿por qué vuelves a mí? Si ya le dije al alma que tenía que olvidarte. Lágrima, lágrima, déjame recordar ese beso que todavía me vuelve a enamorar.
Este olvido es una cura, ¿por qué duele olvidar? Será que algunos besos Se vuelven a reciclar?