¡Qué detalle tan bonito! Para una jota aragonesa, lo ideal es mantener esa métrica de cuatro versos (octosílabos) que tenga fuerza y sentimiento.
> De Teruel nació la casta, > y en Bezas se hizo el pastor, > con Encarna y Evaristo, > creció con mucho rigor. > Entre riscos y pinares, > con sus hermanos jugó, > la nobleza de esa tierra, > en el alma se llevó. >
> De verde vistió su honra, > la Guardia Civil fue el guía, > y el destino fue Cullera, > donde el sol más sonreía. > Allí encontró a su Pepita, > la flor que su amor regó, > y entre brisas de levante, > su familia allí formó. >
> Setenta y nueve ya cumple, > pedaleando con alegría, > con sus hijas y su nieta, > disfruta de cada día. > Por su Alba siente orgullo, > "cuchuflitos" son su vida, > ¡va por ti, padre querido, > esta jota bien sentida! >