Seis cerditos muy contentos, pidieron permiso a mamá, ella dijo con cuidado: “¡hay dos lobos por allá!” Se tomaron de las manos, y se fueron a pasear, cantando oink-oink por el camino, felices sin parar. Pero los lobos hambrientos, los miraban desde atrás, “¡Qué ricos cerditos tiernos, los vamos a alcanzar!” Entonces llegó la cazadora, con su gorro y su cinturón, “¡Corran lobos, váyanse lejos, que aquí mando yo!” Tilín-tilón, colita de ratón, los lobos huyeron sin dirección, y los seis cerditos con gran emoción, bailaron juntos esta canción.