Letra
Van marcando su rumbo, con ganas y orgullo,
con barro en las botas y el saber como escudo.
No hay edad que detenga a quien quiere crecer,
el saber no se arruga, solo sabe florecer.
Con las manos curtidas de vida y trabajo,
pisan fuerte la tierra, despacio pero al paso.
Ya no son los gurises que un día soñaron,
son adultos valientes que nunca se rindieron.
Entre surcos y libros, renace la idea,
de que nunca es tarde si el alma desea.
En la UTU agraria se aprende a sembrar,
pero también se aprende a volver a empezar.
Las mañanas son frías, pero hay fuego en la clase,
compartiendo saberes, borrando disfraces.
Algunos son madres, otros son padres también,
y aún así eligen seguir y aprender.
El campo los llama, la tierra los guía,
la UTU les da alas, les da valentía.
No hay reloj que marque lo que el alma manda,
cada paso en la huerta es una nueva esperanza.
Van marcando su rumbo, con ganas y orgullo,
con barro en las botas y el saber como escudo.
Porque estudiar de grande también es sembrar,
y en cada semilla hay futuro por dar.