Letra
Siempre me queda la calle, compartiendo los detalles. Los perros que no quiere nadie, sufren a ratos, el resto lo pasan hablando de historias mejores, memorias anteriores.
No todos disfrutamos de una alegría, de una novia que te guie, en las cosas más mundanas. Soy el alma despojada, de una firme ironía. Me merezco muchas cosas. Y me suben en el estómago, mariposas… Que no van a ninguna parte. Ni quiera, quieren buscarte, el amor que ha partido, tiene, en otra parte, mejor marido.
Quise ser un bohemio del camino, un amante, un fugitivo, un soñador de la vida, que ha sido apuñalado, con las mieles del pecado… Y ahora escribe, mensajes que nadie entiende, llamando o jugando con la muerte, qué más da…. A ella no le importa, a mí me da igual.
Siento que la vida es una mentira, pidiendo paso a en las esquinas. Todos saben mucho, nadie sabe nada, quiero solo un minuto, pero nadie escucha, nadie está, es la encrucijada de querer o tener, de vivir o morir. Yo tampoco, perdonen, pero no me faltan razones, para llorar esta tarde. Ya podré con todo, en otro sitio, en otra parte.
No todos disfrutamos de una alegría, de una novia que te guie, en las cosas más mundanas. Soy el alma despojada, de una firme ironía. Me merezco muchas cosas. Y me suben en el estómago, mariposas… Que no van a ninguna parte. Ni quiera, quieren buscarte, el amor que ha partido, tiene, en otra parte, mejor marido.
Te quiero querer, pero no sé si vale, o si es justo, o para mí un insulto.