Letra
Era una niña, venía del sur,
la falda rota al muro saltar.
Voces que gritan
"¡Salvatrucha!", maldita
"Tren de Aragua”, "¡Vino a robar!".
El de la corbata muestra el dossier:
la deportación va en el papel.
"¡Trae violencia", dice quien gobierna.
El del dinero la quiere esclavizar:
mucho trabajo, poco que cobrar.
El del mono azul cansado repite
Me quita el empleo, se lleva mi alpiste.
Era una niña, venía del sur,
la falda rota al muro saltar.
Voces que gritan
"¡Salvatrucha!", maldita
"Tren de Aragua”, "¡Vino a robar!".
Y alzaron la mano, pidieron su fin:
"¡Que la devuelvan! ¡Que enfrente a su país!
Que cumpla su condena en la mega-prisión,
que allá se pudra por su clica y su rollón".
Pero en la pared, donde escriben "ódio",
había un grafiti de un viejo sermón:
"Yo tampoco te condeno, pequeña del dolor,
que se miren en tu espejo, ese es su color."
Era una niña, venía del sur,
la falda rota al muro saltar.
Voces que gritan
"¡Salvatrucha!", maldita
"Tren de Aragua”, "¡Vino a robar!".
Ella no era santa, ni sicaria de cartel,
solo una cría que olía a miel.
No llevaba armas, de tatuaje solo una flor,,
un rosario, su nombre y un poco de Sol.
¿Quién aprieta el gatillo hoy?
¿El que olvidó que su abuelo fue coyote?
Recuerda a tu gente que vino de Cuba
de Italia, Polonia, Irlanda o Ucrania.
Era una niña, venía del sur,
la falda rota al muro saltar.
Voces que gritan
"¡Salvatrucha!", maldita
"Tren de Aragua”, "¡Vino a robar!".
Ahora tú vendes muros,
firmas órdenes ejecutivas,
hombre de mirada altiva,
incapaz de sentir el dolor,
y llamas "animal" a una niña con flor
Mírate en el espejo,
Recuerda tu origen,
memoria de migración.
Y en el viento suena
lágrima y viento,
quebrando la desmemoria
un grafiti en la pared
"Yo tampoco te condeno, sigue caminando,
que tu vida sea sanar... el perdón en la piel.