**Verso 1** Llegaste como llegan las estaciones, sin anunciarte, cambiando el aire. No tocaste las ruinas que traía, las dejaste quietas, aprendiendo a nombrarme.
No preguntaste por el antes, miraste el ahora como quien sabe esperar. Y en ese gesto, casi invisible, algo en mí volvió a habitar.
**Coro** Hay amores que no prometen cielo, pero sostienen el peso del suelo. Tú no vienes a salvarme del frío, te quedas cuando cae el invierno. Si la vida se vuelve marea y sal, yo sé anclar… en la forma tranquila de tu estar.
**Verso 2** No eres faro encendido en la tormenta, eres puerto cuando el mar se cansa. No corriges mis sombras antiguas, las caminas conmigo, sin prisa ni balanza.
Cuando todo tiembla y pierde nombre, no levantas la voz ni la fe, simplemente te quedas cerca, y el mundo vuelve a caer bien.
**Coro** Hay amores que no prometen cielo, pero sostienen el peso del suelo. Tú no vienes a salvarme del frío, te quedas cuando cae el invierno. Si la vida se vuelve marea y sal, yo sé anclar… en la forma tranquila de tu estar.