Cuando sepa que ya me olvidaste, se derrumbarán todos mis días, porque te habrás llevado contigo también las horas todavía vivas de los bellos idilios que viví a tu lado. Y si en verdad ya me olvidaste, repasaré toda tu historia, con esos bellos momentos en que alcancé la gloria. Y lo guardaré aparte, donde tambien guardé tu boca, y me iré con la tarde donde tu amor evoca. Y trataré en vano retomar mi vida, te soñaré abrazado mientras tú dormías. Brotarán dos lágrimas al saber que ya no eres mía. Cuando lo sepas ya será tarde, otra estará entre mis brazos, tomaremos los rayos cuando el sol se pierda al ocaso.