Ramón no deseo ser pasatiempo de nadie, ni anhelar una compañía fugaz, necesito a alguien que susurre a mi oído, que tome mi mano, que me haga soñar en paz.
He encontrado a muchos en mi camino, incluso a quien fue parte de mi ayer, pero hoy estoy en una etapa de decisión, mis palabras saben ya a despedida, lo sé.
Es por mi bien, busco claridad, no deseo que la soledad me abrace, gracias, Ramón, por lo compartido, hasta siempre, en mi corazón, tu lugar permanece como un buen amigo. Te digo adiós Ramón