كلمات
[Verso 1]
No me voy porque no haya sentido,
ni porque lo nuestro haya sido un error,
me voy porque a veces querer a alguien
también significa saber decir adiós.
Me llevo los días, las risas, las noches,
todo lo bonito que pude encontrar,
y aunque alguna herida todavía me duela,
ya no quiero quedarme mirando atrás.
[Pre-estribillo]
No vengo a pedirte que vuelvas,
ni a preguntarte qué pudo pasar,
solo quiero cerrar esta puerta
sin rencor y sin mirar atrás.
[Estribillo]
Me voy tranquilo, Samantha,
me voy sin hacer ruido,
me voy con todo lo que fui contigo
y con ganas de volver a ser yo mismo.
Me voy tranquilo, de verdad,
aunque todavía duela un poco,
porque aprendí que perder a alguien
no significa perderlo todo.
Ahora tengo tres años por delante,
tres años para volver a construir,
mi trabajo, mis sueños, mis caminos,
mi manera de volver a vivir.
[Verso 2]
Habrá mañanas de gimnasio,
habrá noches aprendiendo a bailar,
habrá caminos, trabajo y cansancio,
y muchas cosas nuevas por empezar.
No voy buscando a nadie,
ni esperando encontrar otro amor,
solo quiero estar rodeado de vida
y volver a escuchar mi propia voz.
Quiero arreglar mis cosas despacio,
volver a cuidarme un poco más,
mi sonrisa, mi pelo, mi mirada,
mi forma de vestir, mi forma de andar.
Y no para que nadie me mire,
ni para demostrar que estoy mejor,
sino porque una vez entendí
que también tenía que pensar en mí.
[Pre-estribillo]
Y si algún día te cruzo de lejos,
no habrá nada que tengas que explicar,
te miraré con cariño y seguiré mi camino,
porque ya aprendí a soltar.
[Estribillo]
Me voy tranquilo, Samantha,
me voy sin hacer ruido,
me voy con todo lo que fui contigo
y con ganas de volver a ser yo mismo.
Me voy tranquilo, de verdad,
aunque todavía duela un poco,
porque aprendí que perder a alguien
no significa perderlo todo.
Ahora tengo tres años por delante,
tres años para volver a construir,
mi trabajo, mis sueños, mis caminos,
mi manera de volver a vivir.
[Puente – más íntimo]
Quizá me recuerdes alguna vez,
quizá no vuelvas a pensar en mí,
y está bien…
yo tampoco quiero vivir esperando.
Solo quiero poder decir un día:
“mira todo lo que hice desde entonces”.
Que no me venció la tristeza,
que no me quedé parado en aquel lugar,
que seguí caminando aunque doliera
y aprendí otra vez a disfrutar.
[Último estribillo]
Me voy tranquilo, Samantha,
esta vez sí me voy,
sin promesas, sin preguntas,
sin pedirte una explicación.
Me voy tranquilo, con el corazón cansado,
pero todavía con ganas de vivir,
porque el capítulo que termina contigo
no es el final de mí.
Tengo trabajo, tengo caminos,
tengo música, tengo días por venir,
tengo tres años para construir mi vida
y todo un mundo por descubrir.
[Final]
Así que me voy…
sin enfado, sin ruido, sin mirar atrás.
Te deseo de verdad que seas feliz.
Y yo…
yo también voy a intentarlo.
Me voy tranquilo.