¡Ay, cómo anhelo amarte, besar tus labios, erizarte la piel, volverte loca hasta que te desmayes, hacerlo bien, de arriba abajo, o como sea!
Quiero verte así, recostada sobre a mi pecho diciéndome que soy el hombre perfecto. Quiero amarte con dulzura, disfrutar del brillo de tu rostro, hacerte sentir placer hasta que supliques piedad. Ven y dame un poco de cariño.