Lyrics
En un rancho perdido, en tierra caliente,
Vivía una mujer que le dicen "La China",
Con tres hijos chiquitos y un corazón valiente,
Luchaba día a día con fe divina.
Criaba a sus hijos con amor y sudor,
Trabajando en el campo desde el alba al ocaso,
Entre mil batallas, nunca perdió el honor,
Con la frente en alto, enfrentó cualquier caso.
"La China", guerrera, de fuerza sin igual,
Labraba su destino con manos de acero,
Enfrentó los retos con temple y con sal,
Porque el amor de madre no tiene precio entero.
Hoy sus hijos crecen, orgullosos y fuertes,
Gracias al sacrificio de aquella mujer,
Que con manos cansadas, pero firmes y expertas,
Les dio un camino y les enseñó a vencer.
En cada amanecer, su historia perdura,
En los campos y calles, su nombre resuena,
"La China", ejemplo de lucha y ternura,
Una madre incansable, que nunca se amilana.
Que su historia inspire a seguir adelante,
A aquellos que luchan sin descanso ni tregua,
Porque el amor y el trabajo constante,
Son la clave de una vida que siempre se eleva.