En sus ojos no encuentro el amor que yo siento su mirada perdida en un mar de tormento. El calor de sus manos se esfuma en la brisa, y en sus gestos, la tristeza se desliza. Solo deseo que sea realmente feliz, aunque mi amor no sea lo que le hace reír. Quizás mi presencia le causa dolor, viendo en su ser la sombra del adiós. Y así, en silencio, decido partir, mi manera de amar es dejarla ir. Prefiero su sonrisa aunque no esté conmigo, porque su felicidad es lo único que persigo. Me DUELE, PERO DUEEEELE DEJARLA IR, dejando mi corazón atrás, con lágrimas que ocultan el amor incapaz, , amándola desde lejos, aunque el alma grita